Acabas de entrar en la biblioteca de grajos. Todo pueblo deberia tener una buena hemeroteca donde poder consultar diarios, leer relatos, degustar poemas y escuchar música. Un lugar de encuentro donde intercambiar libros, películas, o simplemnte relajarse. Muchas ciudades cuentan con bibliotecas públicas, pero pocas pueden presumir de una como la nuestra.
Desde su creación, más de un millon de personas ha visitado este sitio y han gozado de la hospitalidad de los gragenses. Este es un espacio cultural, en el que podrás encontrar miles de tomos multimedia, desde una hemeroteca con los mejores artículos de prensa actualizados a diario, hasta una completísima colección de poemas, pasando por una filmoteca con los grandes clásicos del cine y una recopilación de los mejores videoclips de todos los tiempos.
En portada, seleccionamos los mejores artículos originales, reflexiones o crónicas de actualidad que se renuevan diariamente.
En la sección de Frases y relatos, hemos recogido miles de pequeños cuentos, reflexiones y relatos de todo tipo, desde escalofriantes narraciones de terror hasta recopilaciones de pensamientos célebres, un fondo editorial impresionante y en continua renovación.
El humor está representado en “Una imagen vale más que mil palabras”, una enciclopedia de las mejores tiras humorísticas jamás publicadas, y en “Crónicas Maromas”, donde encontrarás chistes y relatos de humor candente y desternillante.
Galería fotográfica recoge fotografías originales de nuestros afiliados, una impresionante colección de flores y paisajes para deleitaros la vista. Así mismo encontraras una sección de relatos eróticos y consejos sobre sexo en “El templo de Eros”, todos ellos dentro de los cánones de la discreción y del buen gusto.
Si te haces socio, podres publicar tus obras en esta biblioteca que recibe más de mil visitas diarias, y en la que cada día encontrarás novedades interesantes.
Haz in click en "ÍNDICE DE FOROS" y empieza el viaje, es fácil entrar pero te costará salir.
Llevaba meses luchando contra sí mismo. Se habían conocido en un foro de música y poesía y desde el principio se estableció una complicidad que pronto derivó en afecto. Se contaron su vida, sus pensamientos, sus ideas, y poco a poco se fue tejiendo una red en la que ambos quedaron atrapados. Él estaba felizmente casado, amaba su mujer por encima de todo, compartían intereses, afectos e ideales, cuarenta años juntos sin un desliz ni siquiera un pensamiento, cuarenta años de amor que rememoraban noche a noche mientras se amaban con una pasión incombustible.
Desde el principio, le contó su relación, pensaba que no había nada que ocultar, no tenía amigos y había encontrado en ella a esa persona en quien confiar y con la que sentirse imprescindible, pero surgieron las llamadas al móvil y los mensajes clandestinos, la temperatura empezó a subir hasta hacerse realmente insoportable.
Siempre se negó a un encuentro, sabia de su fragilidad y temía llegar a un punto de no retorno, el tiempo pasaba y la relación se hacía cada vez más tórrida y aunque jamás hubo ningún componente sexual explicito entre ellos, la pasión desbordaba entre líneas.
La esposa se percató enseguida del cambio, él le confirmó sus sentimientos, el profundo cariño que les unía pero también le dejó bien sentado que no había amor entre ellos, que para él no había más mujer que su mujer, y que jamás la dejaria por nadie pero la cizaña de la sospecha empezó a extenderse en su trigal.
Ayer tuvo un día de perros, una reunión a puerta cerrada durante horas, el teléfono apagado y la tensión desbordando por los poros, cuando salió del despacho, entró en una cafetería a tomar unas tapas, la cerveza helada fue como un bautismo que le despejó la mente. De repente se percató que tenía el teléfono apagado, al conectarlo, varias llamada perdidas entraron al asalto, su mujer la había requerido insistentemente, pero nadie había contestado. Le llamó y en su tono de voz comprendió que algo grave sucedía, cuando llegó a casa, empezó el tercer grado, o más bien la lista de acusaciones, - ¡dime donde has estado, porque ya sé con quien!-. ¿Cuantas veces has estado follando con esa zorra sin que yo me enterara? ... El juicio sumarisimo no hacia más que empezar.
De nada sirvieron sus negativas ni sus razones, y lo peor de todo, es que no había rabia ni rencor en sus reproches, había un profundo y desgarrador sufrimiento, llegó a olfatear su entrepierna a oler sus cabellos y registrar su bolso en busca de la evidencia, pero aunque no encontró pruebas, el veredicto estaba sellado, él le había sido infiel.
Aquella fue una noche terrible, nada hay peor que ser declarado culpable de un delito imaginario, pero la sentencia estaba firmada.
Al día siguiente, al llegar al despacho, lo primero que hizo fue descolgar el teléfono, marcó la tecla número tres, y se asomó al vacio.
- Irene, amor mío ¿nos vemos esta tarde?...
Semanas sin olerse, sin tocarse, sin morderse, semanas haciendo el amor entre bambalinas, enviando mensajes, llamándose a hurtadillas, achicando lágrimas de espera. Cuando se abrió la puerta de la alcoba, a penas hubo tiempo para un abrazo, las ropas, las corazas y las trampas saltaron por los aires hasta dejar al desnudo dos cuerpos en celo.
El lecho jadeó crujió y gimió durante horas, nada parecía apagar el fuego que prendían aquellas pieles en estado de gracia, cuando al fin el deseo dejó paso a la ternura, los embates dejaron paso a las caricias, los gemidos a los susurros, los mordiscos a las miradas...
Compartieron sobre las sábanas una botella de champaña y unos bombones peleados boca a boca hasta teñirse el rostro como indios en pie de guerra, luego llegaron los recuerdos, las confidencias, las lágrimas...
Cuando Cronos golpeó el ventanal, sus cuerpos temblorosos se abrazaron como despidiéndose de la vida, la noche llamaba a la puerta y había que regresar a la realidad. El ascensor fue su último refugio, el frio de la calle les traspasó como un cuchillo mientras la niebla los iba envolviendo en una lejanía cada vez más dolorosa e insoportable. ¿Cuándo sería el próximo abrazo? .... ¿Habría un próximo abrazo?. En esos momentos un coche atravesó la calzada mientras desde su interior Dylan, preludiaba como un murmullo "The answer my fiend, is blowin in the wind".
JUANMAROMO
Fue en uno de sus encuentros furtivos, dos horas amándose en el asiento trasero del Mercedes,
un parking discreto y la pasión desbocada hacían posible lo imposible, hasta los maestros de
"Le Cirque du Soleil" hubiesen aplaudido a rabiar sus números de contorsionismo.
Tras varios climax en los que el público ausente aplaudió hasta echar humo con las palmas,
procedieron a saludar al respetable.
En ese momento fue cuando ella se dio cuenta que la de la piedra de uno de sus pendientes había desaparecido.
Buscaron minuciosamente por todo el coche pero fue en vano, seguramente en algunos de sus
escarceos durante el paseo, el brillante se desprendió y nadie se percató de ello.
Se despidieron con un abrazo intemporal y cada uno tomo el camino de regreso a su hogar.
Cuando él llegó a casa la tarde estaba avanzada, su esposa le esperaba al borde del lecho.
- ¿Cómo es que llegas tan tarde?, te he estado esperando y al final he tenido que comer sola-
- He estado negociando con unos clientes, cuando me he dado cuenta, se habían hecho
la tantas , he tomado un piscolabis y ahora pienso echarme la siesta -
Y mientras él se quitaba los Calvin Klein, una piedra preciosa rodó por el suelo cantarina, y fue
a guarecerse entre los pies de la señora que no podía dar crédito a sus ojos...
La sabiduría es la lucidez que nos hace conformarnos sin resignarnos, asumir sin excusar , esperar sin claudicar. Nos permite apreciar lo que tenemos sin renunciar a lo que podemos lograr, nos enseña a mirar hacia atrás sin dejar de caminar hacia adelante, a compartir sin disputar, a cultivar la compasión, a fomentar la armonía, a arrancar el odio y sembrar el amor en nuestros corazones.
La sabiduría ama a la vida sin temer a la muerte, acalla el dolor y aparta el sufrimiento, comprende lo que no puede entender y sabe que de la más insignificante semilla germina el árbol más frondoso. La sabiduría en humilde pero no se humilla, ilumina pero no deslumbra, enseña pero no adoctrina, se expresa con pocas palabras a través de los gestos y los silencios.
El sabio no aconseja, da ejemplo de vida, convence sin retórica y jamás se impone , sabe que la semilla no germinará si cae en mala tierra. No es siervo de las riquezas porque solo se disfruta lo que se comparte y apenas nos llevamos lo que cabe en los bolsillos del alma.
El auténtico sabio no atesora conocimientos, cultiva el conocimiento, porque lo que en verdad es trascendente no se aprende en los libros, se transmite de padres a hijos y se enseña en la escuela de la vida.
Tengo cuarenta y cinco años, casado y con dos hijos que tampoco encuentran trabajo. Empecé mi vida laboral con dieciséis años, trabajé y estudié hasta conseguir una posición que creía inexpugnable. Mi esposa tenia un buen trabajo y decidimos comprarnos un piso, ahorramos durante cinco años hasta conseguir el montante de la entrada y las escrituras y concertamos una hipoteca a 25 años, prescindiendo de gastos superfluos, podíamos pagar las cuotas y educar a nuestros hijos, el futuro nos sonreía.
Hace cuatro años, a mi esposa se le declaró un enfermedad invalidante pero al no estar considerada como tal por la seguridad social, fue despedida y pasó a engrosar las filas del paro, solicite aumentar mi jornada y me llevé trabajo a casa, de esta manera compensaba en algo la pérdida de ingresos, mis hijos se dedicaron a buscar faena, pero apenas consiguieron contratos temporales en la hostelería o repartiendo pizzas, la crisis estaba en pleno apogeo.
La tragedia estalló hace dos años, un ERE totalmente injustificado me dejó inesperadamente en la calle, pero dada mi preparación y experiencia creí que pronto encontraría trabajo, me apunte a cursos de reciclaje, mandé miles de currículos y durante meses me pateé polígonos industriales buscando entrevistas, pero el tiempo transcurrió inexorable y pronto se me acabó hasta el subsidio familiar.
Recurrimos al banco de alimentos y fuimos quemando nuestros ahorros, vendimos el coche y todo aquello que no fuera imprescindible, pero pronto no hubo dinero para la hipoteca, a pesar de llevar diez años pagando, resulta que aun les debíamos tanto dinero que no cubríamos ni devolviendo el piso.
Esta mañana nos ha llegado la orden de desahucio, la casa está casi vacía, nos hemos vendido todo aquello que alguien quiso comprar y en estos momentos no tenemos nada más que deudas.
Los niños han dejado los estudios y malviven hacinados en un piso compartido cobrando salarios de miseria cuando tienen la suerte de tener un trabajo, el futuro está cada vez más negro.
He reunido mis últimos euros y me he comprado una pistola en el mercado negro, en estos momentos me dirijo a la central de mi banco, no sé si tendré valor para asaltarla, no sé cuantos euros podre arrebatarles, pero lo que tengo claro es que, o salgo con dinero suficiente o el director responsable de tantos y tantos desmanes me acompañará a rendir cuentas ante ese juez que no admite sobornos ni corruptelas.
La vida transcurre mientras nosotros nos dedicamos a vender un tiempo que luego no podremos comprar con todo el oro del mundo. Vivimos como zombis, muertos en vida dirigidos por las consignas de quienes nos manejan y nos explotan; trabajar, comer, reproducirse, dormir, acatar, no pensar... nos venden pesadillas a precio de sueños, y nosotros sacamos la entrada al multicine de la vida pagando las palomitas al precio de oro.
Pero un día un rayo nos derriba del caballo, y como Saulo, vemos la verdad al desnudo. Un día, el amor se nos muestra en todo su esplendor y escapamos de la sala a vivir nuestra propia película, no importa el guión en blanco, la bolsa vacía y el decorado de cartón piedra, tomamos de la mano a nuestra pareja, alzamos el vuelo en un abrazo sideral y nuestro mundo recobra su sentido.
Volvemos a la infancia, nos sentimos niños, lloramos y reímos, sentimos compasión y volamos a la edad de la inocencia. Aquellos poemas cursis ahora nos erizan el alma, aquellas canciones de otro siglo, nos parecen escritas para nosotros y hasta volvemos a creer en el futuro y en el hombre, pero no hay nada más peligroso para el sistema que un hombre con al alma de un niño.
El verdadero amor está proscrito por el sistema porque nos hace superhombres, nos venden sucedáneos por un módico precio, amores pasajeros, parejas amañadas, matrimonios de conveniencia, cualquier cosa antes que dejar que el ser humano se realice plenamente, sea consciente de su poder y de sus verdaderas necesidades, un hombre enamorado es un hombre libre, porque lo que realmente le importa no tiene precio, porque el sistema no tiene con que comprarle, porque ha levantado el vuelo hacia la verdad.
Ya no sé si es que me he vuelto clarividente o sencillamente soy un boxeador sonado. Desde hace unos días parece que todo me resbala, que el mundo ya no va conmigo. Me miro al espejo y veo a alguien ligeramente conocido a quien no puedo identificar, mi mundo, mi entorno, me resulta extraño como si acabara de descubrirlo y hasta la gente que me rodea me resultan sombras en los muros de la vida.
Cuando las piernas no te sostienen, la mirada se nubla y el aire se hace llama, o te arrojas a la lona, o sigues lanzando crochets al vacio, buscando un contrincante al que hace tiempo le han vendido el combate. El publico abandonó los palcos y los jueces se reparten la carroña, pero yo sigo apaleando fantasmas, soñando con escuchar una campana que despierte de la pesadilla, pero el ballet macabro se hace eterno y acabo combatiendo contra mi propia sombra.
Estoy cansado de combates amañados, de jueces corruptos, de árbitros comparados, estoy agotado de servir de sparring, de poner la cara, de cruzar los guantes mientras otros negocian con mi vida y venden mi carrera en los mercados.
Y me bajo del ring alzando los brazos con aire victorioso, y me dirijo triunfante al vestuario donde me espera nadie, y allí vomito mi fracaso en el retrete y me ducho con salfuman ardiente para limpiarme la piel de tanta mierda.
Mientras. los buitres pelean su carroña en los despachos, las sirenas aúllan por las calles conduciendo la muerte y los niños siguen naciendo con fecha de caducidad.
Salgo a la calle y cruzo la avenida sorteando los coches y los charcos, hace siglos que llueve chapapote, pero me tumbo en un parterre esperando un nuevo sol que me caliente el alma mientras las ratas olisquean nerviosas barruntando su presa.
Llevo trabajando desde los 16 años, he pasado crisis, recesiones y periodos críticos, pero jamás una situación tan dantesca como esta. Nuestro sistema social cada vez se parece más a una cisterna podrida en la que la poca agua que entra se despilfarra por cientos de agujeros, algunos de ellos, en su misma base.
La primera crisis con la que tuve que enfrentarme fue la del 74, la crisis del petróleo disparó el paro al 24% y la inflación al 20, lo que unido a la transición política engendró una nube altamente inflamable que la extrema derecha estuvo a punto de hacer explotar. Más adelante sufrimos los típicos altibajos del ciclo económico capitalista, periodos de euforia y depresión se iban alternando cada cuatro años, pero todo se mantenía dentro de unas pautas controlables.
Con la entrada en el euro se produjo una reacción en cadena. Los miles de millones de pesetas en dinero negro, se blanquearon rápidamente en el mercado inmobiliario, más de la mitad del importe de las compras se pagaba en metálico mientras hacienda miraba hacia otro lado y seguía puteando a las pequeñas empresas, la entrada de las mafias rusas en Marbella hicieron el resto.
Con unos intereses negativos, todo el mundo se embarcó en inversiones no productivas a largo plazo, pisos, segundas y terceras residencias, España iba bien, el estado y los ayuntamientos llenaban sus arcas y nadie quería ver la realidad. Las cajas concedían hipotecas basura, prestaban dinero que a su vez pedían prestado al BCE, con la diferencia de que las hipotecas eran a 30 años y los préstamos a cinco o diez como máximo, en realidad no prestaban su dinero, sino que estaban formando una ola que pronto se convirtió en tsunami.
El precio de los inmuebles se multiplico por diez en pocos años y todo el mundo se sentía millonario, coches de gran cilindrada, cruceros, hoteles de gran lujo, todo abalado por su hipoteca rehipotecada varias veces, la lechera tomaba carrerilla.
Cuando empezaron los primeros impagos, se recurrió a la subrogación, pero pronto la avalancha se hizo imparable, los bancos centrales reclamaban sus amortizaciones, pero las cajas de ahorro y algunos bancos no tenían ni para pagar los intereses, eso si, sus juntas directivas cobraban sueldos millonarios en función de los beneficios facticios que acumulaban en sus balances.
Cuando los pisos se pusieron a un nivel tan alto que nadie pudo comprarlos, cuando las arcas de las entidades entraron en coma sonaron todas las alarma, pero el incendio ya era imparable.
En la actualidad, la deuda española es cinco veces superior al PIB, lo que significa que nos hemos gastado cinco años por adelantado de nuestro trabajo y ahora hay que devolverlo.
Los que se enriquecieron ya tienen sus dinero a buen recaudo, los que hicieron sus inversiones con buen tino, irán sobrellevando la crisis y los que metieron la cabeza en la boca del lobo están ahora con el culo al aire, pero lo que realmente pagaremos la orgia seremos los que gestionamos bien nuestro patrimonio, las pequeñas empresas, los autónomos, los trabajadores y los funcionarios que sin haberse aprovechado de la burbuja ahora se ven arruinados, despedidos y congelados. Nosotros somos a los únicos a los que se puede ordeñar, y lo están haciendo a conciencia, impuestos en progresión y derechos en regresión, los sueldos en la uci y los derechos en coma.
Si el equipo médico anterior no tenía ni idea de cómo actuar, el actual lo tiene claro, hay que sangrar al paciente mientras respire, y cuando entre en coma, darle un poco de oxigeno para que no se nos quede en el quirófano, pero me da la impresión de que el enfermo de les va ir de las manos mucho antes de lo que ellos se piensan y me temo que es el último en la lista de espera.
JUANMAROMO
¡Ya basta de seguirles el juego! ¡Ya basta de obedecer su batuta!. La humanidad no se divide en colores, ni en razas ni en idiomas, los pueblos no están separados por fronteras trazadas sobre el mapa según los intereses de nobles y monarcas, los pueblos están unidos por ríos, montañas y praderas, caminando por la tierra no hay nada que justifique estas divisiones arbitrarias.
La humanidad se divide entre opresores y oprimidos, víctimas y verdugos, señores y esclavos, se nos quiere hacer creer que somos ciudadanos libres, pero jamás un emperador tuvo el poder que en la actualidad ostentan los que manejan los hilos de las multinacionales y las entidades financieras, jamás un grupo de personas controlo con mano tan despiadada el destino de toda la humanidad.
El poder siempre se ha asentado sobre la división del pueblo, ha fomentado las rivalidades, a potenciado las diferencias y ha sembrado el odio para poder manejarnos con saña, blancos contra negros, cristianos contra musulmanes, castellanos contra catalanes, mientras el pueblo se enzarzaba en discusiones sobre galgos o podencos, ellos se nos echaban encima y nos devoraban uno tras otro.
No les sigamos el juego, no entremos en una partida con las cartas amañadas, de un lado estamos los oprimidos, con papeles o sin ellos, los explotados de todos los países y etnias, los expoliados de cualquier lengua o creencia, del otro los sicarios de La City, los dictadores de Wall Street, los señores de la guerra, los verdugos de la paz.
El día que tomemos conciencia de que somos un solo pueblo hijo de la madre tierra, el día que unamos nuestras manos y nuestros corazones en una cadena indestructible, la humanidad habrá renacido de sus cenizas, mientras tanto, seguiremos sumidos en la era de las tinieblas.
Esta noche me estaba recordando de un programa que se llamaba "La Moviola". La moviola era un videotape que permitía rebobinar y analizar una jugada para dilucidar si había sido falta o penalti en las retransmisiones deportivas.
Desde hace unos meses, la película de los avances sociales se ha ido rebobinando y retrocediendo paulatinamente, pero las nuevas medidas socio-económicas amenazan con retraernos al paleolítico superior. Un siglo de lucha, sacrificios y esperanzas, miles de muertos en combate están siendo borrados apretando la tecla del retroceso como si fuera algo inevitable, y lo que es peor es que nos lo estamos creyendo.
Estas medidas de recorte drástico en sanidad, enseñanza o investigación, estos tijeretazos en los derechos humanos, y en los derechos igualitarios no se aplican tras un cataclismo o una guerra devastadora, se aplican en época en la que sobra de todo, millones de pisos deshabitados, almacenes repletos de alimentos, y campos baldíos porque no resulta rentable su cultivo, ¿cuál es la explicación de este absurdo?.
Hasta los años setenta, el abanico salarial en las multinacionales y entidades financieras, era de 1 a 40, es decir, el presidente y consejeros delegados, cobraban como cuarenta trabajadores, en la actualidad, este margen se ha multiplicado por 20, por citar un caso en concreto, cada componente de la cúpula del Santander cobra el equivalente a 800 trabajadores.
Las grandes empresas se han dedicado al fichaje de personajes sin escrúpulos capaces de vender a su madre por un módico precio, despidos masivos para mejorar la cuenta de resultados, ingeniería financiera para evadir impuestos, y mano negra para fomentar la corrupción y obtener vía libre para sus escándalos y corruptelas.
En los años 70, los directivos de la multinacionales, pedían audiencia a los políticos, ahora son los políticos los que comen de sus manos y apenas nos dejan las migajas, ya no somos ciudadanos, somos contribuyentes, productores o consumidores y los que no cuadran en estas categorías, ya no cuentan, al productor hay que explotarlo, al contribuyente hay que exprimirlo y al consumidor hay que engañarlo, aunque se pueden hacer malabarismos con los términos.
El mundo está dominado por unos cientos de familias que controlan los mercados financieros y generan una burbuja especulativa que deja en pañales a la inmobiliaria, dinero basura que solo existe en la memoria de los ordenadores pero que no representa riqueza real. Mientras las selvas desaparecen, el aire se envenena y las aguas se contaminan.
El darvinismo económico ha enraizado en nuestro sistema, y la doctrina de Malthus es la liturgia de nuestros políticos, pero a estos dioses con pies de barro no les importa que el planeta se torne inhabitable, que la hambruna afecte al 60% de la población mundial ni que posiblemente se esté gestando una revuelta a nivel planetario para acabar con esta era de locura, posiblemente ya tengan en Marte sus paraísos fiscales y sus urbanizaciones de lujo, porque de lo contrario, además de unos desalmados serian también unos locos suicidas.
Hoy celebramos el nacimiento de Jesús. Nadie sabe exactamente la fecha, pero La Iglesia aprovechó las fiestas del solsticio de invierno para apropiárselas como hizo con tantas otras. Hoy podemos asegurar que no nació en Bethlem, y que toda la historia del nacimiento es un montaje a posteriori con la idea de deificar su figura.
Jesús, es un hombre trascendental en la historia de la humanidad y quizás el que más ha influido en la cultura y en la sociedad de los últimos veinte siglos, pero fue ni más ni menos que eso, un hombre. Durante los primeros siglos del cristianismo, no se le consideró un diós, él mismo dijo claramente "No he venido a derogar la ley de los profetas si no a completarla", siempre se declaró judío y jamás pensó en fundar una nueva religión, fue un rebelde, un revolucionario y un visionario que pagó con la vida su lucha constante contra la hipocresía y la corrupción de los fariseos a quienes se enfrentó en numerosas ocasiones. Jamás de declaró dios, y en numerosas ocasiones, rememorando a los profetas mesiánicos se define como "Hijo del hombre", fue un defensor de los oprimidos, de los pobres y de la mujer, lo que le granjeó poderosos enemigos que no cejaron hasta conseguir su ejecución.
No fue hasta Nicea en que La Iglesia, aliada con el imperio, declara herejes a todos los que no acatan la divinidad de Jesucristo, y se dictan los dogmas que constituyeron la base para una nueva religión. Jesús fue crucificado por la oligarquía judía, pero fue traicionado cuatro siglos más tarde por todos aquellos que se apoderaron de su figura y su pensamiento para crear la farsa más sangrante de la historia de la humanidad y fundar sobre ella la primera y más poderosa multinacional que ha sobrevivido hasta nuestros días.
Si hoy levantara la cabeza, cargaría con furia contra los mercaderes de El Vaticano como hizo en su día contra los del templo de Jerusalén.
Muy agudo el artículo, Juanma. Con la iglesia venimos topando desde el siglo IV. Y con Belén. Y con Nazaret. Y con todo lo escrito y adicionado a las viejas escrituras.
Parece ser que nadie quiere hablar claramente del tema, perece ser que los medios, en manos de grandes corporaciones pasan de puntillas sobre las verdaderas causas de esta mal llamada crisis que ha llegado para quedarse.
El mundo occidental ha basado su prosperidad en la explotación de las tierras y los pueblos, en el expolio de su energía y materias primas, una población de mil millones consumía y contaminaba más que los ocho mil millones restantes apoyada en sus ejércitos y en su tecnología, pero esto ya forma parte de la historia.
Desde que comenzó la llamada "globalización", los países emergentes como China. India o Brasil, empezaron a recibir inversiones de empresas occidentales en forma de factorías de montaje de bajo valor añadido, pero que suponian una transferencia tecnológica que ha permitido, a estos países crear sus propias multinacionales.
En una década, China se ha convertido en una potencia en informática y electrónica con marcas propias que se disputan el mercado mundial. Ha comprado millones de hectáreas en África y Sudamérica que maneja como si fuesen colonias al estilo de las potencias europeas del siglo XX.
Ya no tenemos un mercado ilimitado y sumiso a quien vender y comprar, por el contrario tenemos rivales gigantescos con los que competimos en desventaja. El "estado de bienestar" no puede rivalizar en precios con unas economías en las que los trabajadores están al nivel de la esclavitud, y las grandes empresas exportan sus factorías a esos nuevos paraísos laborales, el resto de la población mundial está abriendo los ojos y quieren una parte del pastel, el sueño americano y europeo ha terminado por digerirse a sí mismo.
Pero no hay que ser alarmistas, solamente se trata de repartir el pastel, y el pastel sigue siendo enorme, ¿por qué permitimos a las grandes multinacionales que sigan controlando los mercados? ¿porque no obligamos a las grandes fortunas de cada estado a asumir un régimen impositivo más justo a fin de equilibrar el sistema?.
En el fondo se trata de un problema fiscal, si las grandes fortunas cotizaran en España al mismo nivel que la nóminas, el déficit, y por lo tanto, la deuda, no existirán. En los ´últimos veinte años, el abismo entre ricos y pobres en Occidente, se ha multiplicado por diez, y esto es económica y socialmente inasumible, el futuro pasa por un reparto justo de las rentas del capital, del trabajo y de las materias primas, si somos capaces de gestionar estos recursos con inteligencia y justicia, podemos entrar en una nueva era en la que la vida y la tierra recuperen su equilibrio, de lo contrario, avanzaremos irremediablemente a una época oscura que puede llevarnos al fin de nuestra civilización e incluso de nuestra propia especie.
El Hierro es un material muy duro, capaz de horadar la piedra y levantar estructuras gigantescas, pero tiene enemigos invencibles. El óxido, aliado con el tiempo, es capaz de corroerlo hasta dejarlo convertido en orín, el fuego y la forja doblegan su resistencia y lo convierten en utensilios de adorno o de labranza. Pero hay algo que es capaz de transformar ese rudo e imperfecto metal en un material capaz de resistir los ataques de la intemperie y de doblarse para recuperar de nuevo la fuerza de su filo.
Antiguamente, los fabricantes de espadas toledanas consideradas la mejores del mundo, las hundían al rojo vivo en el cuerpo de un animal para conferirles el temple necesario, aunque en un principio había sido el vientre de un prisionero el ara de tal sacrificio. Lo que parecía algo mágico se descubrió con los años que era física pura, la absorción del carbono de la sangre convertía al rudo hierro en poderoso acero, algo parecido sucede con el amor.
Nuestras almas son de una sustancia dura pero frágil que es fácilmente quebrada o maleada por los avatares de la vida, pero hay un pócima mágica que le da temple y le permite resistir y adaptarse a los embates del destino, ese bebedizo se llama amor.
El amor, el amor verdadero, nos permite enfrentarnos al dolor, al infortunio y al destino, nos proporciona la flexibilidad de la esperanza y la fortaleza de la seguridad en nosotros mismos, nos hace inmunes contra el óxido de la soledad y nos permite soportar tensiones destructivas sin quebrarnos.
El amor no es tan solo placer, sentimiento y romanticismo, el amor es el temple que nos proporciona la vida cuando su espada nos atraviesa el corazón, pero al revés que las toledanas, es nuestro pecho el que resulta fortalecido por su hoja.
La espada del amor me ha hecho invencible porque pase lo que pase siempre llevaré su impronta en lo más profundo de mi corazón.
La ambigüedad legal es el paraíso de los criminales y el contubernio de los legisladores. Desde tiempo inmemorial, las leyes de promulgaron con la suficiente elasticidad como para poder ser aplicadas a casos particulares y dejar en manos del juez la razón de la justicia, pero cada vez más, esta ambigüedad está siendo fomentada para crear vacíos legales donde las mafias pueden actuar con total impunidad y uno de los ejemplos más sangrantes es el de la prostitución.
La legislación sobre la prostitución es España es el típico coladero por donde las mafias pueden entrar y salir a sus anchas sin infringir la ley. En este país, el ejercicio de la prostitución no está penado, pero tampoco está regulado en modo alguno, tan solo el proxenetismo está considerado delictivo por este engendro legal que está propiciando la nueva esclavitud.
En todos los países, el ejercicio de una profesión conlleva unos derechos y unos deberes y están regulados por organismos apropiados como asociaciones, sindicatos o colegios. Toda actividad económica debe cotizar a hacienda en función de los ingresos devengados y a la vez sus agentes han de estar afiliados a la seguridad social en el régimen de autónomos, ¿porqué este criterio no se aplica en el caso de la prostitución?, la respuesta está muy clara, amparándose en falsos valores morales o feministas, en España no se legaliza esta actividad económica por corrupción pura y dura.
Cada vez que veo por las carreteras a esas jóvenes (algunas casi niñas) esperando en la cuneta semidesnudas junto a una silla, me pongo enfermo, detrás de cada una de estas mujeres hay una tragedia, una historia de esclavitud contemporánea.
Cuando yo era niño, nos aterrorizaban con el robo de jóvenes rubias para ser vendidas a los jeques, más tarde la llamada "trata de blancas", en las que jóvenes aspirantes a artistas, eran engañadas y obligadas a prostituirse en países lejanos.
Como en los otros tipos de emigración, hemos pasado de ser un país emisor a ser un país receptor, unos vienen en pateras y otras en autocares engañadas o coaccionadas, y siempre con el miedo a las represalias contra los familiares que dejan en su tierra.
Una leyes justas y ponderadas en las que se recogieran derechos y deberes acabarían con estas mafias asesinas, y los ingresos de esta actividad servirían para paliar el déficit del estado, pero hay intereses oscuros en manos de políticos y policías a sueldo que están haciendo todo lo posible para evitar una legislación tan urgente como imprescindible, de vez en cuando aparece el cadáver de una mujer inidentificable arrojada en una acequia, es el salario del miedo para que nadie se vaya de la lengua, para que la mierda no desborde y salpique a los responsables.
Hay momentos en los que desparecen todas los coordenadas, los péndulos se detienen, los trenes entran en vía muerta y los astros vivaquean en el espacio. Instantes en los que las galaxias se pierden en tus ojos, el infinito se oculta entre tus muslos y la voz de dios resuena en tus suspiros.
Hay fragmentos de vida que se graban en el recuerdo con el fuego de lo increíble, abrazos incendiarios en los que tú y yo somos daños colaterales, besos que empiezan pero que nunca acaban porque sin tu aliento no me vale la vida.
La eternidad cabe en el soplo de un beso, en el brillo de una mirada, en el aullido lunar de los orgasmos. mi vida nace en la concha de tu madreperla y bebe la leche frutal de tus dorados racimos.
Cuando tu boca se inunda de mi pulpa y nuestros fluidos candentes se mezclan y se funden, pienso que valió la pena nacer, vivir y morir mil veces para volver a sentirme dios entre los hombres y hombre entre los dioses, para volver a sentirme parte indisoluble de tu vida, parte indisoluble de tí.
JUANMAROMO
Vago en un mar de sentimientos contrapuestos, de esperanzas desesperadas de ilusiones opacas. Me ilumina una luz oscura, una tiniebla luminosa que me ciega con su brillo espectral. Las vísceras me arden y el corazón intenta escapar de su jaula y levantar el vuelo hacia ese cenit soñado donde la gravedad se pierde en el olvido.
Cierro los ojos y lo veo claro, pero de día todo es como un sueño, una secuencia caótica de imágenes en blanco y negro que aúllan a mi alrededor como lobos en celo. La vida se desliza como una cobra dispuesta a clavarme las fauces y yo retrocedo poco a poco hasta el muro de las lamentaciones donde ya no quedan lágrimas.
El pasado se despeña por el desfiladero hacia el mar del olvido y el futuro es un alud de nieve mancillada que amenaza con arrollarme , una película muda en blanco y negro en que todo el mundo gesticula sin decir palabra.
Las calles son ríos fantasmales que se pierden en la nada y el olor a cloacas infecta el ambiente, las sirenas ululan sembrando miedo y desconcierto. Desde las ventanas, millones de ojos atisban esperando el momento para devorarme y los portales parecen cavernas que se hunden en la noche de los tiempos....
De repente algo me sacude, el reloj centellea en la oscuridad de la alcoba mientras trato de hilvanar mis recuerdos... todo ha sido un sueño, pero me asomo a la ventana y los primeros fantasmas empiezan a poblar las calles mientras los neones moribundos se pierden tras las pútridas brumas espectrales, me oculto tras el uniforme gris de la rutina y me incorporo a la corriente deshumanizada que me lleva a ninguna parte. El sueño a terminado, pero la pesadilla es eterna.
Amarás el dinero sobre todas las cosas y harás todo lo posible para conseguirlo sacrificándote a ti mismo y a todos los que te rodeen.
No insultarás no despreciarás ni cuestionarás a tus jefes, mandatarios o caudillos que tengan poder sobre ti, les obedecerás y les respetarás
Dedicaras el poco tiempo que te dejen tus obligaciones, a santificarte con los preceptos y normas que la televisión y la prensa del señor se sirvan ofrecerte para tu redención y santificación.
Vivirás de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos suponiendo que hayas cometido el error de engendrarlos
No matarás a menos que sea al servicio de la patria, el capital o el fanatismo religioso, la vida no vale nada si no es para sacrificarla por el bien común (de unos cuantos privilegiados).
No cometerás actos impuros, como hacer el amor por amor, como ayudar a quien lo necesita, como educar a tus hijos en la libertad y en el respeto.
No robarás a quien tenga más que tú, pero podrás expoliar a l más pobre siempre que pagues tus diezmos.
Nunca dirás la verdad cuando atente contra el sistema, contra el poder establecido o contra tus superiores, y jamás testificaras en contra de ellos aunque te juegues la vida.
No consentirás pensamientos ni deseos impuros, como la justicia, la libertad o la paz, tus pensamientos solo son útiles cuando están de acuerdo con el orden establecido.
No codiciarás el sillon de tus superiores, la mujer de tus jefes, el patrimonio de los banqueros ni las prebendas de lo políticos, porque les han sido concedidos por dios para su honra y gloria.
ESTOS DIEZ MANDAMIENTOS SE CIERRON EN DOS, AMARÁS AL DINERO SOBRE TODAS LAS COSAS Y EXPLOTARÁS A TU PRÓJIMO MÁS AUN DE LO QUE TE EXPLOTAN A TI MISMO.
Vivimos en una sociedad en descomposición, una sociedad Titanic en la que las ratas están abandonando el barco llevándose sus míseros mendrugos, los VIPS ya tienen en los botes sus joyas y caudales a buen recaudo y la orquesta sigue amenizando el naufragio para tapar los aullidos de los desesperados.
Estamos el final de una era, una era que empezó tras la segunda guerra mundial y que con altibajos se ha extendido hasta el 2.008, medio siglo de expoliación del planeta, de explotación del tercer mundo, y de exterminación de culturas y especies en aras de un crecimiento continuo y enfermizo que ha cubierto de cemento nuestras costas y montañas, infectando el planeta con residuos tóxicos y radiactivos.
Todo se ha edificado sin cimientos, hipotecas, créditos, previsiones de beneficios, un gigante con pies de barro que se ha desmoronado al primer embate atrapando bajo sus escombros a quienes se creían a salvo. El sistema ya no tiene respuestas, las teorías del pasado han fracasado, los economistas y los políticos no saben dónde esconderse o esperan repartirse los despojos, y las masas se desesperan y empiezan a entrar en ebullición con unas consecuencias imprevisibles.
No hay alternativa, hay cientos de miles viviendas vacías o a medio terminar que no encuentran comprador a los precios actuales, pero también hay miles de familias y jóvenes que necesitan un hogar, si tenemos una oferta y una demanda, ¿porque el estado no absorbe el exceso y lo convierte en vivienda protegida a unos alquileres asequibles? ¿Porque ese dinero empleado en ayudas a las cajas podridas no se utiliza para sanear unos balances falseados y fraudulentos?
El trabajo es un bien escaso, entonces vamos a repartirlo equitativamente, jornadas parciales de tres o cuatro horas para personas que no puedan emplear jornadas completas, jubilaciones pactadas para trabajadores con cuarenta años de cotización y dejar esos puestos a jóvenes sin empleo que se hunden en la desesperación, incentivar la natalidad a base de ayudas reales y no cheques regalo que fomentan el fraude y el oportunismo, hasta que el estado y la sociedad no se convenzan que la maternidad es un bien social como el agua, el aire o el trabajo, no dejaremos de envejecer. y no olvidemos que este es el primer signo de decadencia de cualquier pueblo o cultura.
Una nueva vida es todavía posible si sabemos cambiar el rumbo que nos lleva directo al precipicio. Una sociedad más justa, solidaria y respetuosa con el medio ambiente, con la humanidad y con el hombre como individuo, pero cada día que pasa nos acerca vertiginosamente al abismo.